Locutores y periodistas de Cotuí emigran a Estados Unidos: talento que abadonan su tierra pero que siguen hablando de su tierra
Cotuí, tradicional cuna de comunicadores en la provincia Sánchez Ramírez, ha visto partir en las últimas décadas a varias de sus figuras más destacadas de la radio y el periodismo local hacia Estados Unidos Nombres como Bienvenido Portalatín, Octavio Ventura (Tavo), Andrés Vásquez, Néstor Ramírez y Juan Emilio Reyes entre otros, forman parte de una generación que inició su carrera en emisoras cotuisanas y que, poco a poco, decidieron buscar nuevos horizontes en el norte.
Aunque el
fenómeno no es nuevo, se ha acelerado en los últimos años. Cada vez es más
frecuente que comunicadores exitosos en el ámbito local opten por emigrar,
motivados principalmente por razones económicas y la búsqueda de mejores
oportunidades laborales y de crecimiento profesional.
Néstor
Ramírez, prestigioso periodista y uno de los primeros corresponsales de El
Nacional en Cotuí durante las décadas de 1970 y 1980, se radicó hace más de
tres décadas en Puerto Rico. Allí ha ejercido el periodismo y ha ocupado
importantes posiciones en el Colegio Dominicano de Periodistas (CDP),
incluyendo la presentación de planchas para dirigir la seccional.
Juan Emilio
Reyes, reconocido como uno de los líderes históricos de los locutores de
Sánchez Ramírez, reside en Nueva York. Mantiene una activa presencia
comunitaria, participa en eventos de la diáspora cotuisana y sigue conectado
con su tierra a través de colaboraciones y actividades benéficas.
Andrés
Vásquez, quien desarrolló gran parte de su carrera en Cotuí (incluyendo
programas como El Campanazo y colaboraciones con Listín Diario), vive en el
Bronx, Nueva York. Lejos de abandonar el periodismo, continúa activo con su
canal Andrés Vásquez TV y otros espacios en medios hispanos.
Bienvenido
Portalatín y Octavio Ventura (Tavo) se encuentran en Filadelfia, donde producen
un programa multimedios con el respaldo del empresario y figura política
dominicana Ramón Galán, quien opera una plataforma de comunicación en esa
ciudad. Ambos siguen manteniendo viva la voz cotuisana desde el exterior.
Muchos de
estos profesionales siguieron el camino abierto por familiares o colegas ya
establecidos (un fenómeno clásico de la migración en cadena). Una vez radicados
en Nueva York, Filadelfia o Puerto Rico, ayudan a otros cotuisanos a insertarse
laboral y socialmente.
Además,
varios mantienen programas, transmisiones en vivo o colaboraciones que
funcionan como puente entre la diáspora y la tierra natal: cubren noticias de
Cotuí y Sánchez Ramírez, organizan eventos benéficos, recaudan fondos y
refuerzan la identidad cotuisana en el extranjero. De esta manera, aunque
físicamente ausentes, siguen “hablando de Cotuí” con autoridad y cariño.
Una pérdida
para el terruñoEs innegable el impacto que esta emigración tiene en los medios
locales. En un momento en que Cotuí enfrenta importantes desafíos
—infraestructura, servicios, transparencia y desarrollo—, la partida de algunas
de sus mejores voces representa una pérdida significativa. Esas mismas voces
que durante años informaron, analizaron, denunciaron y entretuvieron a la
comunidad, hoy ejercen su oficio (o complementan sus ingresos) lejos de casa.
Sin
embargo, también es justo reconocer que muchos continúan contribuyendo al país
desde la diáspora, a través de remesas, inversión, apoyo comunitario y la
preservación de la cultura cotuisana.
Cotuí
necesita retener y atraer talento. Mejorar las condiciones laborales en los
medios locales, generar mayores oportunidades de crecimiento y
profesionalización podría ayudar a frenar esta constante fuga de cerebros
comunicacionales. Mientras tanto, desde Nueva York, Filadelfia o Puerto Rico,
estas voces siguen siendo, a su manera, embajadores de “la ciudad de la Guinea
y el Oro”.
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