Ramón Antonio Pérez Otáñez (Polo): Maestro, educador y dirigente comunitario histórico de Cotuí
Ramón Antonio Pérez Otáñez, conocido cariñosamente como “Polo”, es una figura emblemática en la educación y la vida comunitaria de Cotuí. Maestro de varias generaciones, fundador de instituciones educativas y defensor de los derechos humanos
Su su legado se caracteriza por el compromiso con la formación integral de los jóvenes y el desarrollo local.
Polo se destacó como profesor en el Liceo Francisco Henríquez y Carvajal de Cotuí, donde impartió clases durante años, especialmente en la tanda nocturna, que se creó en 1981 bajo su dirección.
Su enfoque pedagógico iba más allá de la transmisión de conocimientos: identificaba a estudiantes talentosos pero tímidos o con bajo perfil, y les brindaba confianza para que desarrollaran su potencial.
Una de sus frases más recordadas refleja su filosofía de vida y enseñanza:
“Si logro que por lo menos uno de ustedes cambie y pueda tener una mejor vida, ya gané y ganó la sociedad”.
También comparaba la vida con las uvas: “Si las comes verdes son agrias y manchos, si las comes maduras es dulce y agradable al paladar”.
Estas expresiones motivaban a sus alumnos a la superación personal y al esfuerzo constante.
Fundador de la UTECO
Uno de sus mayores aportes fue su participación como fundador de la Universidad Tecnológica del Cibao Oriental (UTE CO) en Cotuí. Junto a otros visionarios como Ramón Flores García (considerado el rector-fundador) y figuras como Norberto Soto, Manuel Agapito Molina y otros, Polo promovió activamente la creación de esta institución para llevar educación superior a la región.
En los inicios, recorrió las calles de Cotuí en una frágil motocicleta junto a Ramón Flores, promocionando la universidad y motivando a los cotuisanos a continuar sus estudios. Su labor fue clave para que muchas personas, especialmente adultos trabajadores, accedieran a la educación universitaria.
Dirigente comunitario y defensor de derechos humanos
Además de su trayectoria educativa, Polo ha sido un activo dirigente social. Ha participado en comités de veeduría ciudadana, como en el Hospital de Cotuí, y ha presidido o representado a la Comisión Dominicana de Derechos Humanos en la provincia. En estos roles ha abogado por la transparencia, la justicia y el respeto a los derechos de los ciudadanos.
Su compromiso comunitario incluye homenajes recibidos por su trayectoria profesional, apoyo a iniciativas juveniles, deportivas y culturales, así como donaciones y participación en actividades sociales en Cotuí.
Pérez Otáñez representa el arquetipo del maestro inspirador: no solo transmite saberes, sino que forma valores, fomenta la superación y contribuye al progreso colectivo. Su influencia perdura en las generaciones de cotuisanos que pasaron por sus aulas y en la consolidación de la UTECO como pilar educativo de la provincia.
En una época donde la educación y el liderazgo comunitario son fundamentales para el desarrollo, la figura de Polo sigue siendo un ejemplo vivo de dedicación, humildad y servicio.
Los cotuisanos le reconocemos como “grande entre los grandes” y “maestro de maestros”, un referente que motiva a las nuevas generaciones a contribuir positivamente a la sociedad.
“Un profesor que debe ser siempre reconocido por los cotuisanos”, como bien se ha dicho de él. Su obra continúa inspirando y su ejemplo perdura en el corazón de Cotuí.
Milciades Pichardo
(Apuntes biograficos de cotuisanos de siempre)
.png)






No hay comentarios
Gracias por su comentario.